martes, enero 15, 2008

Reencuentro - Reflexiones acerca del Arte contemporáneo en el 2008

Hace casi un mes que no escribo nada en este blog debido a múltiples ocupaciones extra, pido disculpas si alguien buscaba algo nuevo y no lo encontró. Estas breves líneas son para advertir que estoy vivo, como inexorablemente sucede desde hace más de dos milenios, y aún me interesa desde esta nueva tierra y época comunicar algo a mis congéneres.
He conocido lugares y períodos fecundos del Arte a lo largo de los siglos, como la Roma Imperial anterior a su fase final, la Aix (Aquisgrán) del Renacimiento carolingio, la Lombardía del Románico que llevó con la acción de los maestros lombardos (en gral. los Magistri comacini) su influencia hasta a la Península ibérica, L’Ile de France con el germen del Gótico y su consolidación entre los S.XII y XIII, la Florencia del quatrocento con la cúspide del Renacimiento, la Roma del cinquecento con sus fases renacentista y manierista (término discutible en su aplicación, tema que otro día desarrollaré) y la del seicento con el esplendor del Barroco de la Contrarreforma, la Venecia admirable a lo largo de los siglos, las capitales de Europa Central con su voluptuoso barroco germanizado, el Palais du Louvre, Vaux le Vicomte, Versailles y otras joyas del Clasicismo Barroco francés de los S.XVII y XVIII, la París del Neoclasicismo napoleónico, de la Academia, del Eclecticismo del Segundo Imperio y luego la burguesa de los Salones de Pintura y la subversión de los Impresionistas, la Londres de los revivalismos medievalistas y los Arts & Crafts, la Bruselas del Art Nouveau, la Viena de la Secesión y los inicios de la Arq. Contemporánea –Klimt, Wagner, Olbrich, Hoffman, Loos-, otra vez París pero la de los Postimpresionistas y luego de la bohemia artística de las Vanguardias de inicios del S.XX -Cubismo, Purismo, Orfismo-, Dresde y Munich y el Expresionismo alemán (Die Brucke, Der Blaue Reiter), la Moscú revolucionaria del Constructivismo, la New York de la inmigración artística y el gran mercado del Arte –Duchamp, MOMA- y la Zurich de Dadá..
En fin, tantos sitios, tantas “capitales” artísticas, tantos movimientos, tanta creatividad, tantos artistas de todos los campos, ¿y hoy?
Es acerca de esto que pretendo hacer una serie de notas, breves en los posible, en los próximos meses. ¿Será el “fin del Arte” como diagnosticó A. Danto, o el ingenio humano encontrará un nuevo giro a la creación artística?

Apolonio de Tiana